domingo, 1 de septiembre de 2013

No voy a disfrazarme de perfección.

Son las tres de la mañana pero se me ha venido a la mente este pensamiento. Se me ha venido mirándome en el espejo y viendo mis "imperfecciones".

Actualmente, a esas pequeñas cosas, a esos pequeños detalles que nos hacen diferentes como tener unos dientes doblados, canas, vello, unas orejas así o asao, etc. se les considera defectos. No voy a decir que algunas cosas se puedan ver feas, pero creo que la sociedad se está pasando. Los modelos que nos ofrecen en TV, en la moda, en el cine, etc. están influyendo mucho en la forma de ver la imagen, la belleza, el ser humano, por parte de la sociedad. A cualquiera que se sale un poco del "molde" se le tilda de feo, se critica el mínimo detalle que se salga del "prototipo".

Todo el mundo (bueno, no todo, pero bastante gente) tiende a la "perfección" (¿perfección de qué, por qué, quién lo ha dicho?): brackets, depilación, gimnasio, liposucciones, etc. para aproximarse al modelo que nos venden. Ojalá nos diésemos cuenta de que no es sino un negocio en el que gracias a comernos el tarro se nutren unos cuantos. En fin, solo queda apelar al sentido común y esperar a que algun@s "temerarios" se arriesguen a romper con los estereotipos y en esto todos podemos colaborar. Aceptarnos a nosotros mismos y a los demás y pasar de lo que puedan pensar los demás y de lo que nos venden con intereses económicos o de otro fin: <<¿Que tengo los dientes doblados, que tengo celulitis, que tengo la nariz grande, que tengo mucho vello? ¿y? ¿pasa algo? ¿es eso tan malo? ¿se sale de lo natural? ¿me perjudica a la salud? ¿tenemos que ser todos iguales? etc.>>. Y esto se puede aplicar a cualquier cosa que nos pueda acomplejar.

Quizá también se trate de una cuestión de respeto. En el fondo es una falta de respeto que nos hagan ver que nuestras características personales son defectos, cuando no lo son, son características que nos definen y nos diferencias de los demás.

No dejemos que nos acomplejen, que nos falten al respeto, que nos hagan ver que somos feos, que nos intenten hacer creer que necesitamos ese cambio, ser de una determinada manera, para ser felices. Y sobre todas las cosas, cuando dudes, cuando sientas poca confianza y cuando estés indeciso y a punto de caer, de hacer algo que no quieres hacer para gustar a los demás, piensa que no puedes dejar de ser tú mism@ para gustar a nadie porque entonces te traicionas tú.

Bueno, lo dicho, no voy a disfrazarme de perfección porque soy perfecta en mi "imperfección". Si no gustas a los demás, pues qué se le va a hacer, un poquito de amor propio.
Y a la sociedad le mando un mensaje: seamos más naturales, aceptemos las diferencias de los demás, sus características personales y características humanas y naturales como la celulitis, el vello, las arrugas, etc.
Cada uno es uno mismo y es ridículo que la mayoría de la población se quiera parecer a una persona, que un determinado tipo de persona sea modelo a seguir en cuanto a morfología. Es que es una barbaridad. Es que no tiene sentido, nada es tan nuestro como nuestro cuerpo, nuestros genes, nuestras características personales, un poco de respeto por uno mismo.

Finalmente, con el propósito de respetarme más, aceptarme y hacer con ello que los demás lo hagan y la sociedad mejore con ello me despido:

Dios nos bendiga,

Maria.

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